En la actualidad, la tecnología nos permite estar más conectados que nunca. Sin embargo, esa misma apertura ha sido aprovechada por personas malintencionadas que buscan confundirnos. Los estafadores suelen ser expertos en “endulzar el oído” o en crear situaciones de urgencia para que tomemos decisiones apresuradas.
Recuerde siempre: su seguridad es lo primero y usted tiene el control. Para mantener su paz mental y proteger su patrimonio, le invitamos a seguir estas recomendaciones de oro:
1. En el teléfono: El silencio es su mejor aliado
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No conteste a desconocidos: Si recibe una llamada de un número que no tiene guardado en sus contactos, lo mejor es no contestar. Si es algo realmente importante, la persona dejará un mensaje de voz y usted podrá decidir si devuelve la llamada más tarde.
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Si contesta, no tema colgar: Si por error atiende una llamada y no reconoce la voz o la procedencia de quien habla, cuelgue de inmediato. No es una falta de cortesía; es una medida de protección necesaria.
2. En su correo electrónico: Observe con lupa
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Verifique el remitente: A veces vemos el nombre de una empresa conocida, pero si mira con cuidado la dirección de correo (los símbolos después del nombre), notará caracteres extraños. Revise siempre la dirección completa, no solo el nombre de quien escribe.
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Cuidado con los clics: No abra archivos adjuntos ni haga clic en enlaces (letras azules) a menos que esté totalmente seguro de quién los envía. Si el mensaje parece sospechoso o no lo reconoce, simplemente bórrelo.
3. Mantenga la calma ante la presión
Los estafadores siempre intentan que actuemos rápido, usando historias urgentes sobre familiares en problemas o premios inesperados.
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No se apresure: Tómese un minuto para respirar. Ellos intentarán ganarse su confianza o asustarlo, pero nunca ceda ante las presiones.
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Consulte con alguien de confianza: Antes de hacer cualquier movimiento, llame a un hijo, un nieto o un amigo cercano y cuéntele lo que sucede.
4. Proteja su dinero
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Nada de pagos extraños: Ninguna entidad seria, banco o autoridad le pedirá que compre tarjetas de regalo ni que entregue sus números de tarjeta de crédito por teléfono o correo.
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Jamás entregue dinero a desconocidos: Por muy convincente que sea la historia, su información financiera es privada.
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Consejo final: Su intuición es muy valiosa. Si algo le parece “demasiado bueno para ser verdad” o le genera una sensación de duda, lo más probable es que sea un engaño. Hacer una pausa y colgar es la forma más valiente de cuidarse.
